Boluda, no te lo contĂ© todavĂa, pero necesitaba decirlo en algĂşn lado. Me temblaban las piernas despuĂ©s, literal. Fui al boliche con las chicas, tranqui, sin ganas de nada. Pero viste cĂłmo es… te ponĂ©s en medi meio pasa de copas , bailás, y de repente aparece alguien que te mira distinto. No me acuerdo su nombre. Era más alto que yo, tenĂa una sonrisa sucia, de esas que ya sabĂ©s que va a terminar mal… o muy bien. Nos cruzamos varias veces. En una, se me acercĂł y me dijo algo al oĂdo. No te voy a mentir, no escuchĂ© bien, pero me mirĂł fijo, y me agarrĂł de la cintura como si me conociera Read more
Esa noche no me cogiste... me devoraste sin piedad
Lo recuerdo como si fuera ahora. Yo estaba en la cama, desnudo/a, con las piernas abiertas y la piel caliente de tanto imaginarte. No sabĂa si ibas a venir. No dijiste nada. Solo me dejaste esperando, hĂşmedo/a, desesperado/a, con los dedos adentro y la mente hecha fuego. De repente, la puerta se abriĂł. Tus ojos me miraron como si ya me tuvieras de rodillas. Cerraste sin decir palabra. Me sentĂ tuyo/a sin que me tocaras. Te acercaste despacio, con esa maldita seguridad que me hace temblar. Me tomaste de la garganta, me apretaste suave pero firme, y me susurraste al oĂdo: “Hoy no vas a pedirm Read more